19 de Abril de 1810 inicio de la senda independentista

Rebelión de los criollos. Boceto para el 19 de Abril 1810. Arturo Michelena

Si algo ha destacado en Venezuela desde la época colonial es precisamente el espíritu de rebeldía de sus pobladores. La confrontación entre grupos sociales antagónicos existe desde la puesta en marcha de un sistema de dominación cultural europea que llegó a las costas de la actual Venezuela, impuesto por la vía de la exclusión y la esclavización a la población india y negra, traída desde África. Presentándonos un panorama de rebeliones populares reiteradas a lo largo de los siglos, cuyas repercusiones en lo social y cultural han incidido en el proceso de emancipación e independencia que hoy atraviesa la República Bolivariana de Venezuela.

Invadida por Napoleón Bonaparte en 1808, España se encontraba sumida en una crisis política interna y en un enfrentamiento con sus colonias en América. Estos hechos, aunados a las ideas de libertad y justicia sirvieron de estímulo para que los mantuanos impulsaran un movimiento político que lograría finalmente, la formación de una Junta de Gobierno en la antigua Capitanía General de Venezuela

De acuerdo con el texto “Formación de la Junta Suprema de Caracas”, publicado por el Centro Nacional de la Historia el 07 de abril de 2008 “El Jueves Santo de 1810, Caracas serviría de escenario para contemplar el evento que originó posteriormente el desarrollo del proceso independentista en Venezuela. La idea era crear una Junta de Gobierno independiente al Consejo de Regencia, el cual se instauró para administrar los poderes del Rey. Por otro lado, se buscaba desconocer la autoridad del entonces, Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela, Vicente de Emparan y proclamar el reconocimiento de la autoridad del Rey Fernando VII”.

No obstante, es necesario mencionar que los sucesos de 1810 son hechos históricos que se sumaron a los movimientos populares previos a la Declaración de Independencia del 5 de julio de 1811. Para mencionar algunos, encontramos que José Leonardo Chirinos y Josef Caridad González, el 10 de mayo de 1795, organizaron una rebelión en el territorio conocido hoy día como el estado Falcón con el objeto de demandar la eliminación de la esclavitud, supresión de los privilegios y eliminación de la “nobleza blanca”, entre otras. También fue notable el plan conspirativo de Manuel Gual y José María España, quienes formados bajo las ideas revolucionarias provenientes de Europa, planearon una insurrección de civiles y militares contra el poder español, con la intención de desencadenar la “Revolución del Pueblo Americano”, y así declarar la independencia de las provincias de Venezuela en nombre de la igualdad de los hombres y la libertad de la patria, así lo hemos recogido de la revista “MEMORIAS” de abril de 2010, emitida por el Centro Nacional de la Historia.

Ante estos antecedentes, y movidos por intereses de clase, los Mantuanos (población blanca, clase económica dominante), aliados con los pardos (grupo social que realizaba oficios artesanales y trabajos duros en las haciendas y plantaciones), inician un proceso de organización conspirativa contra Vicente Emparan, defensor de los intereses de la colonia española en tierras venezolanas, hecho que culmina el 19 de abril de 1810 cuando, en cabildo abierto y ante la presencia del pueblo caraqueño, Emparan es separado de su cargo y colocado bajo arresto junto con las otras principales autoridades españolas. Ante la rebelión, el gobernador español hizo una rápida consulta popular dirigiéndose a la multitud para preguntarles si querían que él siguiera gobernando, la respuesta de los presentes fue un No rotundo.

Como consecuencia, el mismo 19 de abril se logra decretar la conformación de la Junta Suprema de Caracas, en donde la participación destacada de la Compañía de Granaderos de las Milicias de Pardos obligó a romper la designación representativa colonial que sólo incluía a los blancos no nobles o notables, por una más específica que designara los intereses de un grupo socio-racial, al cual por primera vez se le reconocía representatividad.

La oligarquía de hoy busca ocultar esta realidad, y resalta exclusivamente que el 19 de Abril fue un movimiento de los blancos mantuanos. Por el contrario, el 19 de Abril fue un movimiento popular el cual logró su objetivo por la decisiva participación del pueblo en armas: las Milicias de los Pardos. Fueron ellos los que detuvieron a Emparan, y fueron ellos los que permitieron decidir al pueblo, no los mantuanos, ni mucho menos un cura. Eso es lo que recordamos cuando decimos “Seguid el ejemplo que Caracas dio”.

Por lo tanto, es necesario resaltar que estos acontecimientos independentistas abrieron con mayor claridad el sendero de lucha de los sectores populares por la igualdad en Venezuela y en el resto del continente. Negros libres, esclavizados, pardos, indígenas, blancos pobres, desde entonces comenzaron a cuestionar con mayores argumentos y contundencia las jerarquías sociales impuestas desde arriba para justificar la dominación y los privilegios de unos cuantos.

Desde este espacio comunicacional de Corpoandes, celebramos los 208 años del comienzo de la Independencia de Venezuela, y reconocemos las batallas por la igualdad de nuestros antepasados, así como, las que en la actualidad siguen activas desde los sectores populares. La batalla por eliminar de nuestra cultura el racismo, las diferencias de clases, la desigualdad y la exclusión social continúan en el pueblo, quien es hoy protagonista en el proceso de transformación de la República Bolivariana de Venezuela.

Prensa Corpoandes/David Rojo

 

 

 

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