“Un Pueblo sin Memoria es un Pueblo Condenado a ser Dominado”

Conversatorio: “La Revolución No Será Transmitida”.

Durante los días 11 y 12 de abril del año 2002 el Gobierno Revolucionario del presidente Hugo Rafael Chávez Frías sufrió uno de los sucesos más lamentables de los últimos tiempos en la historia reciente de la República Bolivariana de Venezuela. La oligarquía nacional, apoyada por el gobierno imperialista de los Estados Unidos presidido por el Sr. George W. Bush, rompió el hilo constitucional mediante un Golpe de Estado para eliminar la apenas naciente Revolución Bolivariana, que se proyectaba como un despertar y un ejemplo para los pueblos del mundo. Una Revolución que en apenas 4 años de vida empezaba a derrumbar un modelo desgastado y nefasto para la población más vulnerable, y que la oligarquía no estaba dispuesta a perder sus privilegios ni aceptar el cambio del modelo capitalista que durante décadas empobreció a las mayorías.

A 16 años de haberse cometido este Golpe de Estado, terrorista y criminal, donde resultaron asesinados 19 compatriotas , producto de disparos de francotiradores apostados en los edificios que rodeaban la marcha opositora, la Corporación de Desarrollo de la Región Los Andes (Corpoandes), institución adscrita al Ministerio del Poder Popular de Planificación (MppP), y el Protectorado del Estado Mérida organizaron, el pasado 13 de abril, un conversatorio de reflexión e intercambio de opiniones y experiencias, con la proyección del documental “La Revolución No Será Transmitida”. Este material audiovisual del año 2003, dirigido por Donnacha O’Briain y Kim Bartley, muestra los actores políticos, empresariales, militares y mediáticos que confabularon para derrocar al presidente Hugo Chávez. Igualmente narra el silencio mediático que durante 48 horas escondió la verdad de estos lamentables sucesos, así como, el secuestro del Presidente y su posible asesinato.

Para enriquecer este espacio de debate contamos con la exposición de Jesús Álvarez, exdiputado de la Asamblea Nacional y miembro del Partido Socialista Unido De Venezuela (PSUV), quien hizo un recorrido por algunos de los antecedentes más importantes que originaron el ataque contra las propuestas de cambio iniciadas por la joven Revolución Bolivariana. En este sentido afirma que: “El 15 de noviembre de 2001 se produce el punto de inflexión frente a la oligarquía nacional e internacional, se produce el decreto de las Leyes Habilitantes. Cuarenta y nueve (49) leyes orientadas al ámbito económico y a la democracia de todo lo que tenía que ver con la economía, y de esas leyes se resaltan dos que son las que definitivamente generan y provocan la aceleración de la ruptura del hilo constitucional, la Ley de Tierras y la Ley de Hidrocarburos: la Ley de Tierra por lo que significa la tierra, es decir, la tierra ha sido el elemento que ha concitado históricamente la lucha de los pueblos y la expresión de la lucha de clase; y la Ley de Hidrocarburos no era más que el inicio de la democratización de la industria petrolera en Venezuela. Por supuesto que esas dos leyes eran absolutamente subversivas al orden del capitalismo mundial”.

Jesús Álvarez, miembro del PSUV ofreciendo charla sobre el Golpe de Estado de abril de 2002

Es necesario señalar que el 11 de abril de 2002 el golpe de Estado es ejecutado y promocionado a través de los medios de comunicación privados. Este ataque a la Revolución Bolivariana se llevó acabo con el apoyo de las empresas de información privadas, quienes ejecutaron un hecho que algunos analistas como Ernesto Villegas, periodista y Ministro actual del Poder Popular para la Cultura, han señalado como Un Golpe Mediático. Los canales privados Venevisión, Globovisión, Radio Caracas Televisión, Televen, La Tele, televisoras internacionales como CNN, entre otros, en defensa de la oligarquía y en una clara violación de las leyes que regulaban la televisión, promocionaron la matriz de información en la que se intentó hacerle creer a la población que el Ejecutivo había ordenado reprimir al pueblo y por ello se incitaba a usurpar ilegalmente el poder. En medio de una ola de violencia, estimulada a través de constantes mensajes en prensa escrita, radio y televisión, el Presidente Hugo Chávez fue secuestrado, y para continuar con el guión del golpe de estado, declararon que el Presidente había renunciado a su cargo. Este y otros hechos virtuales cómo los sucesos de Puente Llaguno, fueron transmitidos nacional e internacionalmente, callando así la respuesta del pueblo ante tantos atropellos.

Como contrapeso del consumado golpe de Estado que separa del cargo al presidente Chávez, el silencio de los medios privados, aunado a la salida del espectro radioeléctrico del canal público del estado, Venezolana de Televisión, nos cuenta el documental que ante el rumor cierto de que Chávez no había renunciado, ocurre el proceso de unión cívico-militar en las horas posteriores al secuestro del Comandante, generándose así uno de los movimientos más emblemáticos de los últimos tiempos que logra presionar a los usurpadores que se encontraban en el Palacio de Miraflores para retomar el poder que legítimamente había conseguido Hugo Chávez en las elecciones presidenciales de 1998, y relegitimado en el siguiente año con la aprobación por referendo de una nueva Constitución y el subsiguiente nuevo llamado a elecciones generales.

Mediante la proyección de “La Revolución No Será Transmitida”, el intercambio de experiencias de los trabajador@s presentes, y de otros actores políticos y sociales como Luis Martín, Constituyente del Municipio Rivas Dávila del estado Mérida, Alirio Liscano, Coordinador del Instituto de Altos Estudios del Pensamiento del Comandante Supremo Hugo Rafael Chávez Frías, en el Estado Mérida, y José J. Contreras Presidente de la Corporación de Desarrollo de la Región Los Andes, hemos evidenciado la cara del fascismo durante los sucesos del 11 y 12 de abril. Estos crímenes generaron pérdidas económicas incalculables, caos y dolor en muchas familias venezolanas. Sin embargo, es necesario recalcar el valor de resistencia del pueblo venezolano, quien salió a las calles el 13 de Abril, quien no fue doblegado por la mentira y el silencio mediático inducido por el poder oligárquico. Por el contrario, el pueblo supo hacer valer el ejercicio ciudadano de la política sembrado por el ejemplo y la constancia del Comandante Chávez.

Las amenazas contra la Revolución Bolivariana están latentes, el germen de la corrupción la ha debilitado y es necesaria la voluntad de tod@s para corregir este flagelo que tanto daño le hace al proceso de transformación que está planteado. Se requiere diversificar y democratizar los bienes de producción para lograr el cambio cultural que demanda el país, y por el que tanto luchó el presidente Chávez.

Por último, es imperativo continuar luchando contra el olvido del legado del Comandante Chávez. El ejercicio de honestidad, amor, autocrítica, rectificación, unidad y trabajo que siempre demostró nuestro Comandante, son caminos que debemos recorrer para mantener ese ejemplo en estas y las próximas generaciones.

Prensa Corpoandes/David Rojo

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